¡Quiero porque quiero!

sembrando

Quiero el bautismo con el Espíritu Santo, pero también quiero disfrutar “las alegrías de la carne”: imposible;

Quiero una nueva vida, pero no quiero renunciar a los bailes de la vida nocturna: imposible;

Quiero el cumplimiento de la profecía: vida con abundancia, pero también quiero continuar siendo “libre” para hacer lo que me conviene: imposible;

Quiero tomar posesión de mi Tierra Prometida, pero no quiero atravesar el río Jordán, ni atravesar las murallas de Jericó y mucho menos enfrentar a los demás intrusos que están allá: imposible;

Quiero graduarme, pero no quiero estudiar: imposible;

Quiero ganar dinero y tener una vida tranquila, pero no quiero trabajar mucho: imposible;

Quiero casarme y ser feliz, pero no quiero seguir los consejos de Dios y obedecer Su Palabra: imposible;

Quiero vivir por la fe, pero no quiero sacrificar: imposible;

Quiero tenerlo todo, pero no quiero pagar el precio: imposible;

Quiero cosechar mucho, pero no quiero sembrar: imposible;

Quiero hacer un omelet, pero no quiero quebrar los huevos: imposible;

Nadie puede tomar por bobo a Dios; lo que el hombre siembre, eso también cosechará. Porque el que siembra para su propia carne cosechará maldición; pero el que siembra para el Espíritu de Dios, del Espíritu de Dios cosechará la vida eterna. Gálatas 6:7-8 (lenguaje personal)

Obispo Macedo

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