Persuasiva

persuasiva

Hola chicas (y chicos), siempre busco traerles experiencias mías o cosas que aprendo, y hoy no será diferente

Me dirijo hoy especialmente a las mujeres, pero hombres, ¡queden atentos!

Seguramente, ya has escuchado hablar o sabes del poder que tenemos nosotras, las mujeres, de persuadir, ¿no es cierto? Pero pocas nos damos cuenta de los estragos que esto puede causar en la persona a la que estamos persuadiendo, e incluso en nosotras mismas.

Un día le estaba pidiendo ayuda a un muchacho que conozco bien para una tarea importante, y estaba segura de que él me ayudaría porque es muy predispuesto, especialmente cuando se trata de servir a Dios. En seguida, entusiasmado, me dijo que sí, pero que tendría que consultarlo con su nueva novia, pues ella también tendría un papel importante en la tarea.

Para mi sorpresa, aquel chico lleno de ganas de ayudar y siempre entusiasta (como siempre lo conocí), me dijo con un aire medio triste que ya no podría ayudar, porque su novia era muy tímida…

Entonces le dije que no se preocupase, que no se sintiese mal por no poder ayudar y me fui,

Pasaron algunos días y aquel episodio quedó en mi cabeza. No exactamente por el hecho de no poder ayudar, sino porque alguien había logrado cambiar su cabeza, y en este caso, una mujer.

Muchas veces creemos que somos geniales cuando logramos influenciar a alguien para que haga algo que queremos, ¿pero sabías que un mal uso de este “poder” puede estar “matando a la persona?

En el caso de este muchacho, por ejemplo, que siempre se mostró como alguien lleno de alegría y entusiasmo, en aquel momento se tornó en débil y miedoso, ¡pues no quería desagradar a su novia!

¡¿Imaginas?!

¿Sabes lo que sucede con el correr del tiempo? Vas persuadiendo hasta que el brillo desaparece, y entonces ves el estrago que has hecho. La persona ya no es la misma y se transforma en una marioneta en manos de los demás, y todo por los sentimientos del poder de la persuasión de alguien.

Es realmente una escena triste.

Mira mi amiga(o), si no estás siendo víctima de tus sentimientos o si estás haciendo esto con quien dices que amas y hace todo por ti.

¡Mira el ejemplo de Sansón y Dalila, y tantos otros! Las cosas nunca terminan bien.

Vamos a vigilarnos todos en esto.

Fuente: nandabezerra.com

Reciba nuestras actualizaciones en su Email

Deje una respuesta





Universal - Venezuela