Tengo una nueva vida gracias al poder de Dios

Ligia-Meza

En medio de la soledad, la desesperación y el temor. La señora Meza vivía en una constante preocupación. “El hecho de ser padre y madre complicaba un poco más mi situación. Tenía una relación de enemistad con mi hija que se tornó rebelde y esto me produjo enfermedad, no lograba dormir por los problemas y por el hecho de que me preguntaba qué podía hacer con mi familia.

En la casa se había perdido la paz, la comunicación, el respeto y aquella esencia familiar. En medio de todo esto mi madre me hizo la invitación para asistir a la Universal, ubicada en Sta. Teresa. Decidí asistir porque me sentía frustrada, sin fuerzas, llena de temores y mucha preocupación.

Al participar en las reuniones mi carácter se fue moldeando, logré sanar las heridas del pasado que tenía. Poco a poco las cosas en la casa fueron cambiando y llegó la armonía, la paz y la comunicación que tanto anhelaba.

Hoy en día tengo una excelente relación con mi hija, nos entendemos y sobrellevamos las situaciones de la mejor manera. En la casa existe respeto, logramos comer juntos como familia y la paz que viene de Dios es la base de nuestra relación. Ahora soy una mujer tranquila, sin miedos, llena de confianza y fe. Logré ver más allá y lucho por mis proyectos.

Reciba nuestras actualizaciones en su Email

Deje una respuesta





Universal - Venezuela