Azúcar y sal: cuánta cantidad puede resultar un riesgo para la salud

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Son dos habituales en cualquier cocina. La sal y el azúcar forman parte de la dieta de la mayoría que, de no haber indicación médica para lo contrario, se usan en desayunos, comidas y cenas en multitud de preparados.

Sabemos que no hay que abusar de la sal y el azúcar, pero ¿conocemos en qué cantidades pueden resultar realmente un riesgo para la salud? Desde Eroski Consumer explican esto y dan respuesta a las dudas que cualquier consumidor pueda tener al respecto de esta cuestión. Hasta dónde llegar con el azúcar La OMS recomendó en 2003 no sobrepasar el 10% de nuestra ingesta energética a partir de azúcares. No obstante, consumimos bastante más: entre el 16% y el 36%, según la EFSA. Uno de los principales y más conocidos perjuicios del exceso de azúcar es la caries, pero también está relacionado con otras enfermedades bucodentales (mal desarrollo del esmalte, erosión dental, periodontopatías, entre otras muchas dolencias), enfermedades que pueden incluso afectar no solo al habla y a la comunicación, sino incluso a nuestra autoestima.

Hasta dónde llegar con el azúcar

La OMS recomendó en 2003 no sobrepasar el 10% de nuestra ingesta energética a partir de azúcares. No obstante, consumimos bastante más: entre el 16% y el 36%, según la EFSA. Uno de los principales y más conocidos perjuicios del exceso de azúcar es la caries, pero también está relacionado con otras enfermedades bucodentales (mal desarrollo del esmalte, erosión dental, periodontopatías, entre otras muchas dolencias), enfermedades que pueden incluso afectar no solo al habla y a la comunicación, sino incluso a nuestra autoestima.

Tales trastornos, de hecho, suponen un coste para los servicios de atención sanitaria superior al del tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la osteoporosis, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Las enfermedades bucodentales producen un dolor considerable, además de ansiedad y trastornos sociales, pero sobre todo pueden perjudicar a nuestra capacidad de seguir una dieta saludable, así que su impacto sobre la salud puede llegar a ser tremendo.

Pero el exceso de azúcar también se relaciona con la obesidad, que a su vez incrementa el riesgo de padecer una larga lista de enfermedades crónicas, desde la diabetes tipo 2 hasta algunos tipos de cáncer. Uno de los últimos y más rigurosos análisis en relación al azúcar y la obesidad se publicó en enero de 2012 en la revista British Medical Journal. En él se parte de estas dos premisas:

«Las ingestas excesivas de azúcares dietéticos se han relacionado con la obesidad y con un mayor riesgo de enfermedades crónicas».

«La asociación más consistente es la observada entre una ingesta elevada de bebidas azucaradas y el desarrollo de la obesidad».

Pues bien, se volvió a revisar la relación azúcares-obesidad, para concluir que «la ingesta de azúcares o de bebidas azucaradas es un determinante del peso corporal».

El estudio más reciente, en cualquier caso, lo ha llevado a cabo la Universidad de Harvard, que, en la edición de octubre de 2013 de la revista American Journal of Clinical Nutrition, subrayó que: el consumo de bebidas azucaradas (y eso incluye a las típicas bebidas para deportistas), «promueve la ganancia de peso en niños y adultos». Según el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer, estas bebidas se asocian con 180.000 defunciones por enfermedades crónicas en adultos cada año, 6.000 de las cuales son por cáncer. Sucede algo parecido con el riesgo cardiovascular o las posibilidades de sufrir diabetes tipo 2.

Cuidado con la sal

Pasan muchas cosas, ninguna deseable. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) considera que una reducción de la ingesta de sal en la población desde los 10 gramos al día actuales a 5 evitaría, cada año, unos 20.000 accidentes cerebrovasculares y unos 30.000 eventos cardiacos. También que el 45% de infartos y el 50% de ictus están asociados al consumo excesivo de sal. La OMS, por su parte, estima que podrían evitarse hasta 2,5 millones de muertes al año si el consumo de sal se redujera a los niveles recomendados.

¿Hay más? Sí, hay más: la edición de febrero de 2010 de la revista New England Journal of Medicine detalló que disminuir nuestra elevadísima ingesta de esta especia en tan solo 3 gramos al día ejercería el mismo beneficio que eliminar el tabaquismo, y evitaría, solo en Estados Unidos, unas 92.000 muertes al año. Dos años después, un metaanálisis observó una relación lineal entre un mayor consumo de sal y el riesgo de cáncer de estómago. Una revisión sistemática más reciente (de abril de 2013) puso la guinda, al concluir que reducir la ingesta de sal desde los casi 10 gramos que consumimos en la actualidad hasta no más de 3 gramos al día se traduciría no solo en importantes mejoras de la salud sino también en notables ahorros en el gasto sanitario.

Fuente: http://www.20minutos.es

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