¿Cuántas personas tienen un sueño en su interior, un anhelo de tener una vida realizada, pero se sienten limitadas? Subsisten con los pocos ingresos que obtienen, no encuentran la manera de salir del fracaso, no se recuperan de las enfermedades y la familia es una pequeña demostración del desastre que se ha ocasionado en sus vidas.

Hubo una vez un joven que huyó de su hogar porque su hermano quería asesinarlo. A pesar de que provenía de un linaje familiar muy rico, él no se llevó nada, ni siquiera la herencia que le correspondía, ni mucho menos los bienes materiales. Lo único que se llevó fue una botella de aceite.

Después de haber caminado un largo trayecto, anocheció y el muchacho se recostó en una piedra para dormir. Sin embargo, lo que sería un simple descanso se convirtió en el comienzo de una grande historia para él: Dios le reveló un sueño.

En el sueño, vio cómo los ángeles ascendían y descendían por una escalera en dirección al Cielo, y el Altísimo estaba en el extremo. También escuchó Su voz diciéndole que ya no estaría solo y lo bendecía en gran manera.

Cuando despertó por la mañana, se dio cuenta de que Dios era lo único que tenía en su vida y que necesitaba mucho Su protección porque debía comenzar todo desde cero. Así fue como, en ese mismo instante, derramó el aceite que tenía en la piedra, hizo un Pacto con el Señor de serle fiel y denominó a ese lugar “Betel”, que significa “Casa de Dios” y “Puerta del Cielo”.

Este joven se llamaba Jacob y, debido al voto que realizó, su vida fue extremadamente bendecida convirtiéndose en uno de los grandes patriarcas de Israel.

Al igual que él, usted también puede lograr la realización de su vida y ser una persona completamente próspera en todos los sentidos de la palabra.

Durante este mes de junio, la Universal llevará a cabo uno de los propósitos más grandes de fe: el Voto de Jacob en Betel. Participe y pruébese a usted mismo, porque ciertamente lo que Dios prometió ¡lo cumplirá!

Entradas relacionadas