¿Como conciliar todos los quehaceres?

quehaceres

Realmente este es un asunto bastante serio y preocupante, porque cuando nos quedamos “aturulladas” de quehaceres, la tendencia es de descuidar algún área de la vida, e infelizmente, lo que hemos presenciado, es que la parte más afectada es la espiritual. Y ¿por qué? ¿por falta de ser de Dios? ¿por falta de orientación? ¡No es por ahí!

El problema es que cuando estamos muy ocupadas acabamos por no tener espacio para pensar, para mirar dentro de nosotras, y eso nos perjudica mucho, en el sentido de que dejamos de oír la voz de Dios y de buscar Su dirección para nuestra vida.

Solo pensamos en dar cuenta de nuestras responsabilidades, porque no queremos dejar que desear, y es de esa forma que la vida espiritual se va languideciendo. Esa es una de las armadillas más sagaces que el diablo ha usado para aprisionar a muchos siervos.

La realidad es que cuando asumimos innumerables compromisos, tendemos a nutrir una ansiedad que bombardea una intensa preocupación en nuestra mente, y lo peor de todo, son las consecuencias que cogemos de ese desequilibrio: Desgaste mental y físico, perdida de sueño, e incluso la famosa frustración, por no conseguir cumplir con todo el trabajo que estaba en tus manos.

¿De qué sirve todo eso? ¿Qué beneficio va a traer para nuestra vida?

Yo se que ahora mismo te preguntas: “Pero, ¿cómo voy a conciliar mis muchos quehaceres? No puedo abandonar mis responsabilidades…”

Concuerdo contigo, ¡no debes abandonarlas! Sin embargo, debes hacer una pausa para observar con mucha atención hasta que punto el ritmo que has llevado, te está perjudicando en tu vida espiritual. Si llegas a la conclusión de que realmente no tienes estructura para soportar tanta carga de trabajo, entonces deberás urgentemente, escoger, renunciar a algo, ¡menos a tu compromiso con Dios! Muchas se quedan frías en la fe por ese síndrome de la “súper mujer”, de querer abrazar el mundo.

No te olvides que para entrar en el Reino de los Cielos, tiene que haber renuncia, y muchos no están dispuestos a pagar ese precio, acabando así por caer en el ansioso afán de la vida, como está escrito en Mateo, en el capítulo 6, de los versículos 25 al 34.

¿Quién es más importante para ti? ¡Piensa bien!

No vas a dejar de hacer lo que es necesario, ¡es obvio! Pero tampoco debes poner nada delante de Dios, poniendo en riesgo tu Salvación.

Te doy un consejo: Piensa muy bien antes de asumir otras responsabilidades que van a requerir más esfuerzo y tiempo, impidiendo tu unión con Dios y el empeño al 100% en tu llamado, ¡qué es ganar almas!

¡Cada uno es cada uno! ¿cómo? Cada uno tiene su estructura… unos consiguen conciliar muchas cosas, otros no tantas. Cabe a nosotros hacer una evaluación.

Una cosa es cierta: “… Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Por tanto, no os preocupéis por el día de mañana; porque el día de mañana se cuidará de sí mismo. Bástele a cada día sus propios problemas.” (Mateo 6:33;34)

Fuente: vivifreitas.me

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