Consejo para atraer a la persona amada

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No hay nada más triste que ver a una mujer o a un hombre humillándose, implorando por una migaja de amor y atención del compañero. Claro, la persona realmente no nota eso. Solo quien está afuera lo ve. Lágrimas, escenas de celos, peleas, drama, agresividad, sujeción a situaciones y comportamientos absurdos – todo por un poquito de “amor”.

La pregunta es siempre la misma: “¿Cómo hago para atraer a mi marido/esposa/novio/a de regreso?

La respuesta está en entender el significado de la palabra “atraer”. El diccionario, padre de los inteligentes (no de los burros, como muchos dicen), explica: “llamar para sí, encantar, seducir, conquistar la admiración”. Note que la idea no es correr atrás de lo que usted quiere, perseguir, implorar la atención, pelear por eso. Al contrario, atraer significa que las cosas o personas vienen a usted porque algo en usted les interesa.

En marketing aprendemos que si queremos que alguien compre nuestro producto, tenemos que hacerlo deseable. Hacerle tragar el producto al cliente no funciona. Él puede incluso tragarlo y comprarlo, pero quedará resentido por la insistencia. Es por eso que odiamos a esas llamadas de telemarketing que llegan en los momentos más inadecuados y a esas vendedoras que quieren hacernos llevar toda la tienda cuando solo entramos para comprar un par de medias. Este tipo de marketing puede funcionar a corto plazo, pero está predestinado al fracaso.

No es diferente en las relaciones. Así como vamos atrás de un buen producto, pagamos el precio que sea y enfrentamos incluso la fila, cuando la persona es deseable, nosotros somos los que la buscamos. Ella no necesita mendigar nuestra atención.

Quien mendiga la atención de alguien es porque no conoce su valor propio.

Si usted quiere realmente atraer a su pareja, pare de perseguirlo. A partir de entonces comience a invertir en su valor propio. Conviértase en una persona deseable. Ámese primero. No condicione más su felicidad a la atención de esa persona. Sea feliz sin él/ella.

Fuente:  renatocardoso.com

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