Cooperación masculina y femenina

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Estudio revela que los hombres y mujeres cooperan igualmente en momentos difíciles, sin embargo la situación es diferente en grupos con individuos del mismo sexo.

Estereotipos sugieren que las mujeres tienen más tendencia a la cooperación. Mientras que un estudio que analizó investigaciones a lo largo de 50 años reveló lo contrario: que los hombres con individuos del mismo sexo, están más aptos para donar y sacrificar por la misma causa.

Un largo análisis hecho por profesores de la Universidad Libre de Amsterdam (Holanda), Universidad de Administración de Singapur y Universidad del Estado de Washington (Estados Unidos) hecha en base a 272 estudios realizados a lo largo de cinco décadas en 18 países, llegó a la conclusión de que en situaciones difíciles, cuando el interés individual debe ser dejado de lado para favorecer a todo un grupo, los hombres son más cooperativos entre sí que las mujeres. La investigación fue publicada en un boletín de la Asociación Psicóloga Americana (APA).

En uno de los estudios, por ejemplo, era ofrecida una cantidad de dinero para varios grupos en una “situación dilema”. Si cooperaban, cada uno recibiría U$$ 10. Si no abrían manos de sus intereses, ganarían U$$40, mientras en otro, la que aceptase ayudar, no recibiría nada. Si ninguno de los dos quisiere abrir mano de los intereses individuales, ambos recibirían U$$2. “En una situación de dilema social, una persona podría tener ganancias mayores, solo que en detrimento del grupo. Pero, si ambos cooperasen aún individualmente consiguiendo menos, todo el grupo saldría ganando”, muestra el autor del estudio en cuestión, Daniel Baillet, de la universidad holandesa. Este fue uno de los varios testeos en que los hombres cooperaron más que las mujeres.

Según Baillet, a lo largo de la historia, las alianzas masculinas fueron más eficientes para adquirir recursos, como propiedades y alimento, generalmente en situaciones como guerras y caza. “Si cada uno hiciese de acuerdo con sus propios intereses, ninguna comida sería provista, y las guerras serían perdidas fácilmente. Para superar dilemas sociales, fueron necesarias estrategias de cooperación.

El profesor también habla de grupos femeninos: “Las mujeres ancestrales migraban con los grupos, y tendían más a la cooperación con otras mujeres que no fuesen muy cercanas, como parientes. Y muchas de ellas vivían en familias poligámicas, eran co-esposas”. Para él, con base en los estudios y la historia, las dinámicas sociales siempre mostraron que, entre las mujeres, lo que prepondera es la competencia.

Aún así, el mismo análisis muestra que las mujeres tienden más a la cooperación en grupos con miembros de ambos sexos, por eso, con los hombres y las mujeres unidos, la comunidad vence.

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