¿Cuánto vale una vida?

Un alma vale más que este mundo entero lleno de riquezas

¿Usted ya se ha imaginado el valor monetario de todos los inmuebles que hay en el mundo? Además de casas, edificios y terrenos, también tenemos valiosas obras de arte, joyas, reservas de petróleo, gas natural, oro, piedras preciosas y riquezas incontables para nosotros.

No, no conseguimos dimensionar cuál es el valor numérico de todos los tesoros descubiertos y encubiertos, de los que fueron declarados por los propietarios y de los que están escondidos. Pero, yo sé que una SOLA persona, independientemente de su edad, condición social, nacionalidad o sexo, es MÁS PRECIOSA a los ojos de Dios, que toda la riqueza del mundo.

Nada en el universo logra acercarse al valor de una vida, tamaña es la preciosidad del alma, creada para ser imagen y semejanza del Altísimo. Cuando una persona es secuestrada, los criminales calculan el precio a pedir de rescate para devolverla.

Con este ejemplo, podemos ver el inestimable precio del ser humano, pues Dios pagó el más alto rescate para tenernos de vuelta. Él no dio estrellas, planetas, oro o toda la flora y fauna de la Tierra juntas. No. Él dio lo más valioso que tenía: a Su Hijo Unigénito, el Señor Jesús. La más extraordinaria obra de redención que el mundo ya vio, el mayor de todos los rescates fue pagado, porque Él sacó nuestra alma del infierno.

Por eso, yo valoro mi salvación. ¡Valore la suya también!

Por Núbia Siqueira

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