De hijos para padres: «Team Work» – ¡Trabajo en equipo!

trabajo-equipo

Estos diás, en medio de un viaje, observaba el movimiento de un aeropuerto, y el trabajo en equipo es imprescindible para un buen funcionamiento.

Cada trabajador tenía su función, y el buen desempeño de uno, dependía si el otro había cumplido debidamente con su parte. Acostumbramos a decir que “errar es humano”, pero todos ya conocemos aquello que puede resultar apenas un – aunque “pequeño” – fallo humano.

Incontables vidas ya se perdieron por eso…

Así como en un hogar, cada miembro de la familia está directamente unido a los demás y el sufrimiento de uno, o los sucesivos fallos de otro, pueden poner en riesgo toda la estructura familiar. Por eso hay sufrimiento cuando hay separación… El “equipo” se queda desestructurado y existe la necesidad de llenar el “vacío”.

¿Cómo?

En el momento en que mi madre se fue de casa, parece que se derrumbó todo lo que conocía como familia hasta entonces… Todos los sueños se deshicieron. Aunque tenía a mi padre, que fue quien cuidó de mi y me educó hasta la mayoría de edad, pero puedes imaginarte como él mismo, se abatía con dificultad para reconstruirse de tamaña “calamidad”.

Fue ahí que entró “Alguien” que me hizo creer que podríamos ser de nuevo una familia.

Tal vez en ese momento, no tan “perfecta” como las demás – a los ojos humanos -, pero dándonos la oportunidad de ser felices y tener condiciones para construir y edificar nuestro propio “equipo” en el futuro. ¡Es verdad! Dios puedes juntar “trozos” y renovar nuestra esperanza; reedificar aquello que ya considerábamos perdido.

Hoy estoy casada desde hace 16 años, soy muy feliz y realizada, al contrario de aquello que vi en mis padres sufrir.

Por eso, sea tu “equipo”, actualmente, completo o no, ¡lo que importa es el Espíritu que te mantiene unida! Aunque tus hijos, ya sean mayores de edad, y no quieran seguir tus consejos y orientaciones, no intentes obligarlos o incitarlos a hacer las mismas elecciones, porque esto sólo los apartará aún más de aquello que crees. Da ejemplo, testifica con tu propia vida. Se un líder, y verás que, tarde o temprano, ellos volverán, porque se acordarán de todo lo que invertiste en ellos.

Si te alias a Dios, trabajando en equipo y sociedad con Él a favor de tus familiares, tendrás como “aliado” al Mejor “entrenador” de todos los tiempos. Entonces, no te desesperes, ¡haz tu parte y confía!

Cuando aprendí a “liderarme” a mi misma, invirtiendo en mi interior, esto se reflejó en toda mi familia, independientemente del hecho de ser “apenas” la hija…

¡Basta con comenzar por uno mismo! Si yo, como templo de Dios, estoy bien arraigada en Él, por más dificultades que pueda atravesar, ¡siempre tendré sustento para luchar y prevalecer!

“Por tanto, cualquiera que oye estas palabras mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca.” (Mt.7:24,25)

Fuente: vivifreitas.me/es

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *