huellas

Para que su vida avance, usted tiene que dejar su pasado atrás. Pero ¿cómo es posible dejar el pasado a un lado si hay cicatrices que estarán en nosotros para siempre. Si usted tuvo la mala suerte de crecer en una familia o relación en la que no sólo fue rechazada, o si usted nunca ha tenido una familia y tenía que resolver todo por su cuenta, o incluso si usted viene de una familia pobre, ¿cómo olvidar todo esto y seguir adelante?  Hemos visto a muchos enfrentando esta pelea y entendemos que no es fácil vencerla.

Cuando las personas pasan por este tipo de situaciones en el transcurso de su vida, ciertamente esto hará parte de su futuro para siempre. No hay poción mágica que pueda tomar que haga que su pasado desaparezca. Sin embargo, recordar todo lo que pasó y hablar de eso todo el tiempo, tampoco le ayudará. Quizás la mayor trampa en que podría caer una persona que ha pasado por un trauma, sea el peligro de llegar a vivir en su propio mundo en el que todo gira alrededor de lo que sucedió anteriormente.

Una vez que una persona cae en esta trampa, ella comienza a tener todos sus pensamientos consumidos por lo que pasó, y cualquier oportunidad que se le presente, ella comenzará hablar sobre todo lo que vivió a cualquier persona que está dispuesta a escucharle, porque piensa que cuanto más hable de su pasado, más sabrá lidiar con su problema.

Usted tiene que mirar a su pasado como una herida, cuanto más la rasca, peor se pone. Si cada vez que una herida está casi curada usted la rasca, ella se infectará y usted tendrá que iniciar el proceso de cicatrización de nuevo. Por supuesto, sabemos que tanto la herida como nuestro pasado, ambos tienen que pasar por un proceso de curación, y lo mismo sucede con los traumas del pasado. Y es aquí donde Dios se manifiesta. Él no es como el terapeuta que usted lo paga para que le haga preguntas, pero que nunca le da respuestas. Él es el que, cuando usted lo busca entregándole todo el sufrimiento que ha pasado, Él sanará todas las heridas causadas por el dolor y por los traumas.

Obviamente que las cicatrices siempre serán visibles, pero la infección desaparecerá. Sabemos que su pasado siempre será parte de su vida hasta el final de su existencia. Pero Dios puede ayudarle haciendo que su pasado sea una experiencia que usted ya superó y ahora la utiliza para ayudar a otros, en lugar de algo que va a controlar su vida para siempre.

Fuente: iurd.pt

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