Dios pide: «¡Mirales y saca tus conclusiones!»

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Fue amigo de Dios, anduvo con Él y Le obedeció en todo… sí, Abraham destaca en todos los sentidos, por eso es presentado como la 1ª persona a la que Dios dice que miremos. Pero, ¿por qué motivo manda Dios que miremos a Abraham? PARA QUE ANDEMOS CON DIOS, SEAMOS SU AMIGO Y LE OBEDEZCAMOS, PARA NUESTRO BIEN, YA QUE, NECESITABAMOS DE DIOS, IGUAL QUE ABRAHAM LE NECESITABA.

Mientras, en toda la Biblia, Dios pide que miremos hacia otra persona. ¿Y quién es esa persona? La mujer de Lot, aquella que miró hacia atrás, incluso después de dos grandes Libramientos. 1º cuando fue capturada como prisionera de guerra y después de la lluvia de fuego y azufre que cayó sobre su casa y sus bienes. En otras palabras, tú estas libre de la esclavitud. Dios te libró para andar con Él, te sacó de Sodoma y Gomorra, te libró de la muerte, de la peor de todas, que es la espiritual. Si hubieras muerto en la esclavitud, estarías ahora en el infierno. Entonces, mira hacia Dios, anda con Él, sé Su amigo, obedécele en todo y no mires atrás.

La mujer de Lot miró atrás por 3 motivos:

1º No consideró la Orden de Dios, no consideró como importante el hecho de obedecerle. Pensaba, en su propia ignorancia, que el Señor la observaría mirando hacia atrás, pero Dios ve todas las cosas, especialmente aquello que no vemos. El Señor ve el corazón, las intenciones, los pensamientos… Dios escudriña.

2º Miró hacia atrás para tener la certeza de que realmente estaba siendo destruido lo que Dios había condenado ya. Ella quería ver para creer. Nosotros que ya conocemos la Verdad, nunca jamás podemos cometer el error de querer ver para creer, pero siempre creer, sí, para ver la manifestación de Su Poder, de Su Justicia y de Su Juicio.

3º Ella valoró más las cosas materiales, o sea, todo lo que quedó para atrás, cuando debería haber valorado su salvación y la misericordia de Dios. Debería haber valorado la oportunidad de salir de aquel lugar aunque fuera con una mano delante y una detrás, pero salva.

Abraham tuvo un final feliz, maravillo, en dichosa vejez. ¿Y el fin de la mujer de Lot? Fue vergonzoso, triste y ultrajante, porque miró hacia atrás. Por eso, no mires hacia atrás, es decir, no dejes que las cosas del mundo, las cosas pasadas te atraigan. Lo que pasó, pasó. ¡El mundo no tiene nada para darnos, al contrario, sólo nos quiere quitar lo que tenemos y nos quiere paralizar, mientras que Dios tiene todo para darnos, mucho más incluso que lo que pedimos o deseamos!

¡Te veo en Familia Unida o en las nubes!

OJF

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