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Actualmente, es muy común oír que las personas tienen sus convicciones y que están “comprometidas” con estas, pero se autodeclaran “no practicantes”.

El “no practicante”, como el término ya lo dice, es aquel que “no” practica el conocimiento que tiene y que no tiene compromiso. Dentro de las religiones es el seguimiento que más ha crecido últimamente. Yo mismo era un “católico no practicante”, pues, de hecho, ese término era muy común hace 38 años.

Hoy en día, lamentablemente, encontramos:

– El marido NO PRACTICANTE;
– La esposa NO PRACTICANTE;
– Los hijos NO PRACTICANTES;
– Los padres NO PRACTICANTES;
– Los trabajadores NO PRACTICANTES;
– Los atletas NO PRACTICANTES;
– Los inscriptos en gimnasios NO PRACTICANTES;
– Los seguidores de dietas NO PRACTICANTES;
– Los políticos NO PRACTICANTES;
– Los profesionales NO PRACTICANTES;
– Los pastores NO PRACTICANTES, etc.

La lista es larga…

Sin embargo, lo que me llama la atención es que ese seguimiento siempre existió y fue amonestado por Jesús muchas veces. Él nos orienta a abandonar ese modo de vivir, pues, más allá de no llevarnos a ningún lugar, nos hace arrojar a la basura lo más importante que es la SALVACIÓN.

El número de “CRISTIANOS NO PRACTICANTES” han crecido considerablemente, y lo que puede explicar eso es la falta de FE sacrificial que predicamos y vivimos en la Universal.

Sin esa FE, ¿cómo practicar la PALABRA DE DIOS? ¿Cómo perdonar 490 veces a la misma persona que insiste en fallarnos? ¿Cómo amar a quien nos persigue y orar (para que Dios bendiga y no para que mate) por nuestros enemigos? ¿Cómo poner la vida ENTERA en el Altar de Dios y tener la plena confianza de que Su voluntad es perfecta y que perfeccionará nuestras vidas?

Por eso Jesús dijo:

Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa. Lucas 6:49

Y también:

Y alguien Le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y Él les dijo: Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. Después que el Padre de familia Se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, Él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois. Entonces comenzaréis a decir: Delante de Ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste. Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de Mí todos vosotros, hacedores de maldad. Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y vosotros estéis excluidos.
Lucas 13:23-28

Quien NO PRACTICA la Palabra de Dios termina PRACTICANDO la iniquidad. ¡Piense en esto!

Colaboró: Obispo Randal Brito

 Obispo Macedo

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