El secreto de los vencedores

vencedores

No podemos vivir por ánimo ni por desánimo. Vivir así da como resultado una vida de altos y bajos – pero más bajos que altos, en realidad.

¿Cuántas veces usted no sintió ánimo de levantarse a la mañana para trabajar, para ir a la escuela, etc. – pero fue? En ese momento, usted venció su desánimo y actuó realmente sin ánimo. Usted fue porque tenía que ir, tenía que hacerlo, si no… consecuencias.

Ignore su desánimo y simplemente haga lo que tiene que hacer. Él animo suele venir inmediatamente. Pero si no viniera, aprenda a seguir sin él.

Obispo Renato Cardoso

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *