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Imagínese todos los preparativos, entusiasmo y todo el esfuerzo realizado para una boda. El día que la novia desea que todo sea perfecto, sin errores, sin fallas, sin problemas, solo alegría y felicidad.

Cuando de repente alguien es impedido de entrar en la fiesta, una persona sin invitación, que quiere entrar por fuerza sin tener el derecho de estar allí.

Entonces se crea aquella confusión, se escuchan gritos a lo lejos, claro que el portero no lo va dejar entrar, la felicidad de los novios no será amenazada de manera ninguna.

La parábola de las 10 vírgenes es un ejemplo de eso, quien no posee el aceite, que es el Espíritu Santo no podrá entrar a las bodas del Cordero. El Señor Jesús representa el novio y la iglesia la novia. Vamos a entender mejor la comparación que Jesús hace en esta parábola. En aquel tiempo en Israel el casamiento era de la siguiente forma:

1 – Había un acuerdo legal entre los padres de los novios.

2 – Después, la procesión del novio con sus invitados, llegaba a la casa de la novia que lo esperaba con 10 vírgenes, sus damas.

3 – Por último se realizaba la fiesta de casamiento en la casa de la novia.

Había un pequeño detalle, la llegada del novio no tenía hora marcada; él podría llegar a altas horas de la noche, y la novia tenía que esperar su llegada.

Por este motivo cada una de las vírgenes tenía que poseer su lámpara y aceite extra. Las cinco vírgenes sabias se prepararon con aceite extra, pero no las necias.

Cuando el novio llegó a la medianoche, las cinco necias que no se habían preparado fueron denunciadas e impedidas de entrar a la fiesta, no pudiendo participar.

El mensaje es claro, el Señor Jesús no tiene hora cierta para volver, por eso debemos estar continuamente preparados para Su regreso viviendo una vida fiel y obediente, mientras aguardamos a nuestro Novio.

Ser precavidos, y no pensar que falta mucho para que Jesús vuelva, y así vivir desordenadamente sin cuidar la vida espiritual, sin vigilar lo que hablamos, hacemos, pensamos, la manera como miramos y también la intención de nuestro corazón que nadie ve; porque El novio sabe todo lo que hay adentro de cada uno.

No vamos a permitir que nuestra lámpara se apague, vamos a llenarnos del aceite que es el Espíritu Santo, el tiempo es ahora, cuando el Señor Jesús vuelva no habrá tiempo para nada.

Nadie sabe el día ni la hora en que nuestro Señor vendrá, así que estemos atentos.

Todos aquellos que quieren estar preparados para la venida del novio venga a recibirlo este miércoles 11 de mayo especialmente a las 7 pm. Boulevard de Sabana Grande diagonal a la estación del metro Chacaíto.

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