La Mujer Sombra, ¿no serás una?

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¿Ya tuviste la sensación de estar en algún lugar, pero pareciera que eres invisible?

Nadie nota tu presencia, y cuando te das cuenta de eso, hay una pregunta: ¿Por qué?

Tuve esta sensación durante muchos años, muchas preguntas rondaban mis pensamientos, pero en realidad, tenía miedo de descubrir las respuestas.

Entonces, era mucho más fácil seguir viviendo en mi cajita, un mundo solo mío, en donde no había confrontación, desafíos, novedades… Pero sí existía una cosa: frustración. Por más que trabajase, nunca me sentía realizada.
Así viví durante mucho tiempo, hasta que un día me cansé y salí a buscar respuestas…

¿Cómo puedes estar casada con el hombre de tus sueños, trabajar haciendo aquello que más te gusta, estar rodeada de personas que te quieren bien, y aun así sentirte infeliz?

Esta era la pregunta que no se callaba dentro de mí, tenía todo, pero nada me realizaba, ¿por qué?

Cuando miro mis fotos de aquella época me faltaba algo esencial en todas: una sonrisa, nunca aparecía, tenía una mirada distante, era de poca conversación y de ningún amigo…
Aceptaba ser una sombra, todos conocían a mi marido, y yo era la esposa de Rodrigo, no tenía una identidad, ni personalidad, me limitaba a vivir un día a la vez.
¿Si tenía fe? Sí…

¿Era agradecida por las conquistas? La respuesta también es sí… pero faltaba algo, faltaba fuego, faltaba entrega, y lo principal, faltaba INDIGNACIÓN.

¿De qué sirve la fe si no pensamos? ¿De qué vale sumar si no multiplica? ¿De qué sirve un título si no uso de su autoridad?

Estos pensamientos vinieron en el momento justo, y fue de ahí que la indignación nació, mi marido era un líder… ¿y yo? Yo era una más en medio de la multitud…
¿Cómo cambiar esta situación?

Anulada e insegura era todo lo que sabía ser, fui así durante años, ¿cómo podría ser diferente ahora?

Tal vez esta sea la pregunta que te haces, y por falta de respuestas, sigues viviendo en las sombras día tras día.

En el próximo post sabrás cómo deje de ser una sombra, y crecí como un gigante aplastando la pequeñez de los ojos con los que siempre me vi…

Continuación…

Viviane Freitas

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