La postura de la mujer elegante

posturacorrecta

Nosotras emitimos una comunicación con el mundo sin ninguna palabra, apenas con nuestra postura. Por esa razón, no sirve solamente prepararnos intelectualmente, es necesario prestar atención en como se camina, se sienta, saluda, come, mira y gesticula.

Dependiendo de su expresión corporal, usted mostrará si está interesada en el asunto o no, como está su estado emocional, si es una persona de fácil relacionamiento, si está siendo sincera o si esconde algo… usted pasa más información de lo que pueda imaginar.

Y la buena postura va más allá de la apariencia y elegancia, ella evita muchos problemas de salud, principalmente los relacionados con la columna, músculos, articulaciones, respiración y digestión.

Visto que solo ganamos cuando aprendemos y practicamos, dejo algunas orientaciones para nuestro día a día:

Al caminar deje los brazos sueltos al lado del cuerpo, no los mueva demasiado y de forma “bruta”. Camine naturalmente, evite pasos largos que más parece una marcha, y claro, ¡levante los pies y jamás los arrastre! Mantenga la cabeza erguida y mirando hacia adelante. Solamente quién está triste camina con la cabeza baja, eso pasa una imagen negativa.

¿Será que usted tiene realmente esa pancita? Digo eso porque si tenemos una mala postura, luego aparece una pancita indeseada. Para evitar o disminuir ese problema, los hombros deben estar rectos, escápulas cerradas y espalda erecta.

No proyecte su cuerpo hacia delante como si estuviese cargando el mundo en la espalda. Pruebe a sonreír con los hombros. ¿Ya se dio cuenta que cuando hablamos con la espalda recta, todos alrededor observan y enderezan la espalda también? jeje.

Al sentarse, no se tire en el asiento, hágalo con delicadeza y evite sentarse en la punta de la silla, pues puede acontecer un accidente. Las faldas y los vestidos son muy femeninos y elegantes, pero es necesario tener un cuidado especial. No todos los modelos permiten cruzar las piernas. Al usar una falda más ajustada, apoye una pierna al lado de la otra, como si fuera una princesa, o del mismo lado cruce solamente los pies.

Al cruzar las piernas, las puntas de los pies deben estar siempre hacia abajo, como pies de bailarina. Si usted está sentada en un auditorio no estire las piernas tocando en la silla de frente. Las manos deben apoyarse en los muslos, evite dejarlas sobre las rodillas.

No se relaje en su lugar de trabajo, sentada o de pie, manténgase con una buena postura. Y si usted no logra corregirse, busque la ayuda de un profesional que le pueda ayudar.

A veces, el cuerpo ya se acostumbró tanto con la postura incorrecta que cuando usted quiere corregirla, parece no obedecer, es necesario mucho esfuerzo, ¡pero lo logrará!

Fuente: cristianecardoso.com

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