Macho al volante, peligro constante

macho

Julie Langlois, psicóloga de la Universidad de Montreal, Canadá, realizó una investigación para detectar si existe alguna relación entre la masculinidad fuera de los límites aceptables – es decir, el “machismo” – y los riesgos al conducir vehículos.

Se midió el desempeño de los voluntarios en un simulador de manejo. En un determinado recorrido se les daba una tarea, sin decirles nada sobre las contravenciones o que el foco de la investigación era el machismo. A ellos solo se les informaba que otros conductores habían hecho el mismo recorrido en siete minutos.

La mayoría de los que pudieron realizar el recorrido en menos de cinco minutos, cometieron una serie de maniobras peligrosas como, pasar por la derecha, salir de la pista en alta velocidad, ir en contramano y hasta coaliciones y choques. Los que no cayeron en la trampa del “desafío”machista esperaban el momento adecuado para adelantarse y acelerar, por ejemplo. Estos últimos realizaron la tarea en aproximadamente 12 minutos, lo que era aparentemente decepcionante, pero lo hicieron con un margen de peligro mucho menor que los “gladiadores de la carretera”.

Según los resultados, el machismo de algunos conductores perjudica significativamente la toma de decisiones en la pista, lo que representan riesgos, a menudo innecesarios, y que pondría la seguridad de los conductores y de terceros en peligro en un recorrido real.

El automóvil ejerce cierta influencia sobre los “débiles” de mente. Jacques Bergeron, asesor de Julie en la investigación, también había hecho poco antes un estudio sobre hombres “apasionados” por conducir. “Esa pasión, en algunos hombres llega a ser una obsesión. Es mucho más que solo ‘mimar’ a sus automóviles en el garaje en una mañana de sábado. Ellos ven a sus autos como una extensión de sus propios cuerpos y muchos se vuelven extremadamente agresivos en la carretera”, observó el psicólogo.

Sí, el vehículo asume el papel de una armadura como la de “Ironman” de la ficción, lo que puede dar la ilusión de más “poder” al conductor. A causa de esto, algunos hombres dan rienda suelta a la agresividad, sintiéndose más “machos”.

El conductor machista cree que conducir agresivamente y de forma arriesgada le permite expresar lo que él piensa que es la “masculinidad”, cita la psicóloga canadiense en su informe. No es nada más que una ridícula necesidad de autoafirmación y de establecer su imagen ante tontos y tontas que se impresionan por esto.

Hay un viejo dicho que se utiliza en paragolpes de los camiones que dice lo siguiente: “Es mejor llegar más tarde a casa que más temprano al cementerio”, sabio consejo. La testosterona es algo muy bueno, pero solo si se utiliza a nuestro favor, preferiblemente usando el cerebro.

EL AÑO DE LA DISCIPLINA – SEGUNDA REUNIÓN

Quien ha participado de la primera reunión del Año de la Disciplina el sábado 2 de enero, ya se está dando cuenta de que una organización mejor de su día a día, hasta en los detalles que parecían no ser importantes, hace mucha diferencia en la práctica. Ingrese en www.facebook.com/intellimen y vea cómo los participantes han hecho esto y prepárese para ir con ellos a la segunda reunión, el 6 de febrero a las 6 pm en el Templo de Salomón.

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