madurar

Todo ciclo de la vida se resume en un principio – solamente recibe quién da – y, es eso lo que trae verdadero sentido a nuestra existencia.

Cargamos a una persona que no conocemos, durante nueve meses, en nuestro vientre. Y, nuestro instinto nos lleva a brindarle alimento, protección y cuidados necesarios para que llegue a este mundo sabiendo que es querida y que ya es parte de nuestra vida.

Más que conocer la carita de ese bebé, lo que más deseamos es que cada etapa de su vida sea una conquista, un hecho planeado, ejecutado y conmemorado hasta que llegue el día en el que ellos ya sean capaces de dar esos pasos por sí mismos, sin intermediarios.

Hasta ese momento, nosotras somos meras espectadoras. Somos la palanca, el botón de “start”, el mayor incentivo para que se alcance toda esa madurez.

Tenemos la habilidad para frenar o acelerar, incentivar o desmotivar. Es una batalla entre aquello que deseamos y lo que creemos – una batalla dura, sin tregua. Eso sucede cuando usted impulsa a su hijo, que recién aprendió a pararse, a dar sus primeros pasos. Creer e incentivarlo para que camine, la ayuda a vencer su propio recelo de que él se lastime.

Le enseñamos a hablar y a cuando se debe callar, a oír y también a no dar oídos, a abrir bien los ojos y a desviar su mirada, a entenderse a ellos mismos y a los demás. Trabajamos en tiempo integral, en una obra prima, cuyo resultado final no dependerá de nuestras decisiones. Ellos decidirán a la hora de tomar sus propias decisiones y quién tendrá influencia sobre ellas. La madurez es independiente de cuántas velitas de cumpleaños apaguen.

Después de todo, al fin de cuentas, madurar no es un proceso físico: es saber enfrentar sus emociones – no dejarse dominar por ellas.
Dios, como padre, nos enseña eso a cada instante. Incluso, cuando nos da el poder de elección y regresamos a la ley fija, el principio de todo que Él mismo creó. Él da creyendo que recibirá, no importa cuán difícil o cuánto demore el proceso de retorno.
Cristiane Cardoso

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *