Mi esposa me sofoca demasiado. ¿Qué hago?

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Casarse es una decisión que se debe tomar solo cuando ya reunimos toda la información que necesitábamos para evaluar quién es la persona con quien pretendemos convivir. Unirse a alguien que quiere huir de su casa y de su familia o a una persona que lleva traumas del pasado, son problemas que Mateo y un amigo que no quiso identificarse, le presentaron al matrimonio de escritores Renato y Cristiane Cardoso en esta edición de la Escuela del Amor Responde.

Amigo – Estoy casado hace tres años y estoy a punto de explotar con mi esposa. Al inicio de nuestro matrimonio, un muchacho de la empresa me envió por chat la siguiente pregunta: “¿Cómo están las chicas?” Le contesté que yo no me involucraba con esas cosas y que mi patrona estaba a mi lado. Pero mi esposa leyó los mensajes del chat y distorsionó todo. Empezó a decir que, si no hubiese estado a mi lado, la traicionaría. Ahora vive sofocándome con preguntas como “¿La secretaria te llamó?” “¿Qué quería?” “¿Cómo habló?” y “¿Qué le dijiste?” Yo amo a mi esposa, siempre le fui fiel, pero no aguanto más. Ayúdenme.

Cristiane – Usted necesita entender que no puede resolver el problema de su esposa. Ese día ella entendió de forma equivocada las cosas. Eso es muy común, ya que la mujer es naturalmente insegura. Ella vio un cometario suyo, que fue innecesario. Usted tiene que reconocerlo. La llamó patrona y dijo que ella estaba a su lado. Fue un comentario fácil de ser malinterpretado. Sé que no fue eso lo que quiso decir, pero, a partir de entonces, ella quedó desconfiada. Usted tiene que tener la máxima transparencia con ella, para que ella venza esa duda que comenzó a tener.

Renato – La única explicación para que eso se haya vuelto tan serio de un momento a otro es que ya había una herida anteriormente. Pudo haber sido con usted, por algún problema que puso a la relación de ustedes en duda o por una relación anterior que ella tuvo. Es decir, ella puede estar trayendo miedos a ser traicionada de relaciones anteriores. Ella tiene miedo. Ya carga dentro de sí misma ese temor y cualquier cosita, por mínima que sea, ya desencadena esa avalancha de inseguridades y reclamos. Hay una tempestad interna. Usted está molesto por su manera controladora de ser porque usted nunca la traicionó. Tiene que entender que ella tiene un trauma y que su papel como marido no es abandonar el barco en el momento que ella más lo necesita. Ella es la mujer que usted prometió cuidar y proteger. Debe darle todas las informaciones que ella necesita, tener mucha paciencia y responder correctamente, realmente necesita mantener distancia de otras mujeres, establecer contactos con ellas solamente en términos profesionales y pasar toda la seguridad posible para que su esposa vea que fue algo por lo que no era necesario estar tan preocupada.

Cristiane – Cada vez que usted se enoja con ella, más inseguridad crea en ella. En vez de estar a la defensiva, lidie con el problema, intente ayudarla y sea comprensivo.

Renato – La buena noticia es que eso pasa. Basta que deje de pelear con ella por eso, que no reclame por el hecho de que ella vea su celular y sus e-mails, ni por llamarlo. Más consejos: dele la información antes de que ella se lo pida, abrácela más, hable con otras mujeres de su esposa y elógiela ante otras mujeres. Si lo hace de esta manera, hará que la seguridad dentro de ella sea reconstruida. Es un trabajo a largo plazo. Recuerde que ustedes están casados hace apenas tres años, tenga paciencia. No piense en tirar la toalla. Su papel es cuidar a su esposa.

Mateo – Tengo 20 años, estoy casado hace un año y mi esposa tiene 17 años. Nos casamos porque ella reclamaba mucho por su familia, estaba determinada a vivir sola, pero, como no tenía la mínima condición de sustentar una casa, le propuse que nos casemos y que la ayudaría a superar esta fase. Ella aceptó sin dudarlo. Pero la persona que pensé que sería mi compañera no opinaba en nada y no lograba mantener la casa limpia. Terminé quedando desempleado y en una de las peleas, ella me culpó por el desempleo y se fue de casa. Enseguida se arrepintió y volvió dos semanas después. Conseguí otro empleo, pero continuaba siendo la misma en casa. Me enfermé, fui despedido de la empresa y fuimos a vivir de prestado a una habitación, pero, aún así, la casa continuaba sucia. En esa fase, descubrimos que ella estaba embarazada. Recibí una propuesta de empleo para mudarme de ciudad. Ella me decía que iba a ir también, pero, el día anterior al viaje, me dijo que no iba y se fue nuevamente a la casa de su madre. Eso fue la gota que rebalsó el vaso. Estaba viviendo con una persona bipolar que parecía que se había arrepentido de haberse casado. Ahora dice que se arrepintió y quiere volver, pero estoy inseguro. Nunca la traicioné, trabajo desde los 14 años y siempre tuve independencia económica. No la agredía y ayudaba con la limpieza de la casa, pero parece que nada de lo que hice fue suficiente para que ella le diera un poco de valor a nuestro matrimonio. Ayúdenme. ¿Qué hago?

Renato – El primer error fue que la motivación del casamiento fue equivocada. Usted se casó porque ella estaba amenazando con irse de su casa y no tenía condiciones, y usted quiso ayudarla y evitar la situación: se casó con ella y ella, claro, se puso feliz por casarse porque eso la sacó de la casa de su madre. Los motivos por los cuales las personas se casan pueden influenciar en el matrimonio. El motivo aquí ya fue incorrecto. Entonces, lo que se espera es que las consecuencias no sean las mejores.

Cristiane – Su esposa necesita madurar mucho. Ella no tiene condiciones de estar en una relación. Sé que ustedes van a tener un hijo. Ella necesita a su madre, para aprender a ser madre, mujer, ama de casa, esposa e incluso a ser una persona de carácter. No me parece que sea el momento de que usted la deje volver porque acaban de tener muchos problemas. Y ella aún no cambió.

Renato – No sirve estar separándose y volviendo. Cuando uno se separa, y aconsejamos aquí que una separación, a veces, es la mejor manera de forzar un cambio, no se puede volver sin que la persona haya tomado providencias claras y actitudes para cambiar el comportamiento que la forzó a irse de su casa. Ella ya mostró varias veces ese comportamiento incorrecto. Si ella es bipolar y tiene un problema de salud mental, tiene que buscar ayuda y usted, como marido, tiene que ayudarla a resolver ese problema, pero no solamente siendo un buen marido. A veces, usted tiene que ser duro, exigente y establecer sus condiciones para continuar la relación. No quede sensibilizado por el hecho de que ella está embarazada. No piense que por el hecho de que el niño nazca, ella va a madurar.

Cristiane – Al contrario, si antes ella ya tenía dificultades de cuidarse, aún más con un bebé. Usted tiene que orar por ella, pero, si ella no cambió hasta hoy, solo cambiará cuando reconozca que tiene un problema. No parece que ella reconoce sus problemas, pues es mimada y huye de las dificultades.

Renato – ¿Usted sabe qué hace que una persona sea mimada? Es darle todo lo que quiere. Usted tiene que ser duro porque un niño mimado tiende a hacer esos dramas para manipular a las personas. Fue así como ella siempre consiguió lo que quería. Si ella no quiere cambiar, divórciese por abandono de hogar, termine ese matrimonio, dele los derechos del niño, sea el padre que necesita ser y encamínese hacia otro. Porque usted embarcó en una canoa agujereada. Antes de eso, luche por ella y haga su parte. Ella tiene serios problemas emocionales, psicológicos y espirituales. Usted tiene que poner esa condición de que ella busque ayuda. Si ella no quiere, entonces usted termina.

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