contemplando

En el pasado Dios hablaba de muchas maneras, de varias formas, Dios hablaba a través de sueños, de visiones, profecías y hablaba de muchas maneras y muchas veces, Él usaba siervos que eran dedicados y separados del pecado para transmitir a los demás cual era Su verdadera voluntad.

Ahora cuando el Señor Jesús vino a la tierra, cuando Dios mandó a su hijo a la tierra, por intermedio de Él no solamente confirmó las profecías antiguas sino que también anunció la llegada de un nuevo reino, el Reino de Dios, y nos enseñó a cómo entrar en él. Después de su muerte, resurrección y ascensión el Señor Jesús envió al Consolador para dar continuidad a la obra de salvación. Él dijo: Yo iré al Padre y rogaré al Padre para que envié otro consolador.

Actualmente el Espíritu Consolador, el Espíritu de Dios, continúa hablando, ahora Él no lo hace a través de sueños como en el pasado, ni visiones, ni profecías sino que solamente, únicamente por intermedio de la Palabra de Dios, el Texto Sagrado. Pero, ¿Cómo reconocer esta voz? ¿Cómo reconocer cuando el Espíritu Santo habla? ¿Cómo reconocer y tener la certeza de que es la voz de Dios? ¿Cómo no ser engañado por otras voces? Inclusive porque hay muchos que se dicen ser cristianos y han sido engañados por los espíritus del mal en la interpretación de la Palabra de Dios. Solo hay una manera de reconocer cuándo es la voz de Dios: cuando se nace del agua y cuando se nace del Espíritu y se obtiene la naturaleza divina, esta es la única manera para comprender la Palabra de Dios.

Dios habla hoy, Dios habla con sus hijos y con los que no lo son, Dios habla con todos, habla por medio de Su Palabra escrita. La Palabra de Dios hoy está disponible para todas las personas. Él habla también por medio de los siervos de Dios cuando usted asiste a una reunión en la iglesia.

Cuando la persona oye la voz de Dios, recibe la dirección, la inspiración del Espíritu Santo a través de su Palabra, dentro de esta persona hay una certeza, no queda ninguna duda, especialmente para aquellos que son sus hijos. Por esta razón nosotros estamos haciendo el Ayuno de Daniel, la ausencia de la contaminación audiovisual de la televisión, internet, radio, periódico, revistas, etc, libera la atención completa al habla de Dios. La contaminación audiovisual de este mundo ha sido el mayor enemigo de la voz de Dios, por eso es que durante 21 día usted esta enfocándose en apenas en oír esa voz, en permitirle al Espíritu Santo hablar con usted.

Quizás usted se pregunte ¿cómo hago para cambiar mi vida?, cómo hago para tener una vida diferente, cómo hago para recibir el Espíritu Santo? En estos 21 días usted recibirá esa dirección, entonces esté atento para oír la voz de Dios, porque cuando Dios hablar con usted, nunca más su vida es la misma, Dios le dará una dirección y una dirección de Dios es suficiente para que su vida cambie.

Le esperamos en estos 21 días del ayuno. Aférrese a Dios, busque el Espíritu Santo, coloque el Espíritu Santo como una prioridad en su vida porque este ayuno será una abstinencia, será una manera de inhibirse de cualquier entretenimiento audiovisual para enfocarnos en oír la voz de lo Alto, la voz de Dios.

Que Dios bendiga a todos…

Pr. Dany Seijas.

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