Para los solteros

parasoltero

“Te estás poniendo vieja, ¿eh? ¿Cuándo te vas a casar?” “¿No resultó con fulana?, ¡Caramba!, no tienes suerte muchacho…”

Y para sumar, están las novelas y las películas llenas de relaciones sin compromiso. Todo eso lleva al soltero a pensar: “Yo debo ser la única persona en el mundo que no tiene a nadie…”

Mentira. Su mente sabe que no es así.

Pero su corazón le hace creer que es verdad.

Muy bien. Esto es lo que yo haría si fuera soltero o soltera hoy:

Dejaría de comparar – Yo soy yo, tú eres tú, y Brad Pitt es… él mismo. Nadie es igual. ¿Por qué entonces comparar su vida con la de los demás? Las comparaciones son fuente de ansiedad y frustración. Asuma quien es usted  y no se preocupe por los demás. Si su mejor amiga se va a casar, ¡bien por ella! La  felicidad de ella no tiene que ser su tristeza, y tampoco razón para que se apresure a casarse para no “quedarse atrás”.

 Invertiría en mí mismo – Es cuestión de inteligencia. Si deseo atraer a un buen partido, yo tengo que serlo también. Además, cuando invierto en mí mismo, aprendo a valorarme. Quien tiene alta su autoestima, no aceptará ser utilizado o tratado de cualquier manera, tampoco se contentará con cualquiera.

Sólo dejaría que a mi corazón le gustara alguien que fuera aprobado por mi mente – El corazón no piensa, sólo siente. Y por causa del sentimiento, muchos se casaron y se divorciaron. Por lo tanto, antes de permitir que mi corazón sienta algo por alguien, usaría mi inteligencia para seleccionar a la persona cuyas características son compatibles conmigo. Si no pasa la prueba de la inteligencia, entonces a mi corazón le estaría prohibido enamorarse. Y fin de la conversación.

Me acercaría a la persona – Usando la mente y no el corazón, si una candidata potencial apareciera, me acercaría a ella en vez de quedarme esperando que viniera hasta mí (y haría lo mismo si fuera una mujer, es una cuestión de fe.) Conversaría, trataría de ver si tiene futuro y si viera que no lo tiene, sería sincero y terminaría enseguida. La vida es demasiado corta para engañarse a sí mismo y a los demás.

Recurriría al Mejor Casamentero de todos – Dios. Después de todo, fue Él que me creó de esta manera, con esta necesidad de tener otra mitad. Así que le arrojaría el problema de vuelta a Él. Haría como Abraham cuando buscó a una esposa para Isaac. Fue un tiro certero. No puede fallar. Después de todo, el verdadero amor nace de la fe. Por eso, la fe es el camino más seguro para encontrar a la persona que le hará feliz. Esta sería mi garantía.

Fuente: renatocardoso.com

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