Querida mujer de Dios

Para tener un día exitoso y disfrutar de una vida plena, hay que observar algunos detalles extremadamente importantes. La vida no es tan complicada como pensamos, y dependiendo de las decisiones que tomamos todo puede ser más sencillo. Pero usted debe estar pensando que hablo de eso, porque no estoy en su lugar. Entiendo su punto de vista, pero piense conmigo: ¿Qué decisión tomo para estar donde está hoy? ¿Y si hubiese tomado otras decisiones? ¿Será que todo sucedería de la misma manera?

Todo en la vida depende de las decisiones que tomamos. Incluso aquellas pequeñas cosas del día a día, son capaces de cambiar toda nuestra vida. Por ejemplo: Usted tiene la opción de estar enojada o no, de replicar o no, de resistir o no, de aceptar la vida como es o no, de cambiar o no, de comprometerse o no, de ser responsable o no, y así sucesivamente. La vida esta hecha de elecciones. Si tomamos las decisiones correctas, llegaremos donde queremos. Tan simple como eso.

Entonces, usted debe estar preguntándose cómo saber cuál es la decisión correcta cuando todo parece oscuro. Es en ese momento cuando interviene la fe. Cuando usamos la fe en lugar de las emociones, podemos ver lo que no era evidente a nuestros ojos físicos. Las emociones, por el contrario, nos hacen ver solamente la apariencia externa y es exactamente en este punto que tomamos decisiones equivocadas. La fe mira hacia adelante. Fe es creer en algo que no se puede ver o tocar.

No todas las mujeres de Dios viven por la fe. Muchas comienzan andando por la fe, pero luego vuelven atrás y viven por lo que ven, tocan y sienten. Viven en un estado de espíritu debilitado, llenas de dudas e inseguridades. Siempre necesitan de alguien que les motive a continuar luchando. No es una cuestión de cómo fueron criadas o lo que está sucediendo en el momento, es una cuestión de fe. O si se vive por la fe o no. De todos los consejos que recibí, el mejor de ellos fue el que mi padre me dio sobre cómo vivir por la fe.

Durante toda mi vida, a pesar de todas las cosas buenas que Dios me ha dado, frecuentemente soy decepcionada, recriminada, humillada, despreciada, utilizada y criticada. Sin embargo, nada me hace mirar hacia atrás, porque decidí vivir por la fe.

A pesar de todo lo que usted a pasado, siempre hay una oportunidad para recomenzar. Dios nos da esa oportunidad cada mañana – ¡tal vez sea por esta razón que tenemos el día y la noche!

Cristiane Cardoso

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One thought on “Querida mujer de Dios

  1. Buenos días es cierto, es por la fe que conquistamos lo más valioso que es el Espíritu Santo, que es la Presencia de Dios en nuestras vidas por eso no nos dejemos llevar por las emociones engañosas del corazón y si vivamos por la Fe en nuestro Señor y Salvador Jesús.

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