Reparaciones pequeñas y fáciles: ¡hazlas tú misma!

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Ese grifo que siempre gotea, esa mesa que cojea, un suelo que cruje, esas odiosas grietas en medio del salón… Tú misma puedes arreglar pequeños desperfectos en casa con un poco de tiempo y algunas herramientas. ¡Ahorras tiempo y dinero!

Reparar pequeños desperfectos en un suelo de madera

La cera en barra para madera es un aliado perfecto para reparar los arañazos de un suelo de madera. La elección de la cera depende del color del suelo, ya que las hay de varias intensidades e incluso puedes mezclarlas hasta dar con el tono más adecuado para tu suelo. Lo mejor es hacer una prueba en una zona que esté fuera del alcance de la vista para comprobar si el color es el idóneo y, después, extenderla en movimientos circulares con un paño de gasa. Si la hendidura es profunda habrá que rellenarla con cera, que se puede calentar con un mechero para facilitar la labor, y nivelarla utilizando una espátula.

Una puerta que roza con el suelo

El problema cuando una puerta roza con el suelo suele estar en las bisagras, y se corrige apretando o cambiando los tornillos por otros más largos. También puede deberse a que se haya hinchado a causa de la humedad, o tenga acumulada suciedad en la base. En estos casos lo más útil es pasar una hoja de papel de lija por debajo de la puerta y lijarla un poco.

Arreglar una mesa o una silla que cojea

Cuando un mueble cojea lo primero que tenemos que averiguar es el origen del problema. A veces se trata tan solo del suelo, que no está bien nivelado. Para asegurarte de ello, basta con colocar la mesa o la silla en otra habitación. Si aun así sigue cojeando, deberás revisar los tacos de las patas, porque muchas veces se desgastan hasta producir la cojera. Puedes sustituirlos y, si es necesario, corregir la diferencia con un simple corcho de botella cortado a la medida que necesites. Otra posibilidad es que sean las uniones las que hayan sufrido con el uso y los tornillos estén flojos o las zonas unidas con pegamento estén despegadas. La solución es fácil: pegar y atornillar.

Eliminar el óxido de una barandilla

Las barandillas de hierro que están en el exterior van creando, con el paso del tiempo, una capa de óxido que es necesario eliminar antes de pintar de nuevo. Puedes retirarla con un cepillo de púas metálicas o con lana de acero. A continuación, deberás limpiar y desengrasar el metal con un disolvente universal para que la pintura quede bien adherida. Otra forma de hacerlo es aplicar directamente con una brocha un destructor de óxido, esperar 24 horas para que se seque completamente y, finalmente, pintar.

Un cajón que se atasca

A veces cuesta abrir y cerrar bien los cajones, sobre todo si el mueble es antiguo. Si se atasca lo mejor es que no lo fuerces. Sácalo y pasa una pastilla de jabón humedecida por los laterales extendiendo con un paño el producto. Otra opción es frotar las guías con cera de una vela. También puede ocurrir que el hueco donde se aloja el cajón se haya ensuciado: pasando una rasqueta se arreglará fácilmente.

Reparar un grifo que gotea

Con el tiempo, las juntas de los grifos pierden eficacia y terminan goteando. En este caso, lo mejor es cambiarlas. Suelta el embellecedor, accede al cartucho interior, desenrosca el tornillo que sujeta la junta y sustitúyela por una nueva. Son fáciles de encontrar en cualquier tienda de repuestos.

¿Te atreves a realizar reparaciones en casa? ¡Cuéntanoslo en los Comentarios de este artículo!

Fuente: elmueble.com

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