seancomoflores

“Maestro, me gustaría preguntarle algo: ¿qué hago para no enojarme con las personas?

Algunas hablan demasiado, otras son maliciosas y envidiosas. Algunas son indiferentes. No me gusta que sean mentirosas y sufro con las que calumnian”.

“Vivir como las flores, le aconsejó el maestro”.

Pero, ¿cómo? ¿Cómo es vivir como las flores?, preguntó la joven.

“Observa estas flores”, continuó el maestro, señalando los lirios que crecían en el jardín. Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono mal oliente todo lo que le es útil y saludable para ellas, pero no permiten que la amargura de la tierra contamine la frescura de sus pétalos.

No es sabio permitir que los errores y defectos de los demás la impidan ser aquello que Dios espera de usted.

Es necesario entender que los defectos de ellos, son de ellos y no suyos. Si no son suyos, no hay razón para enojarse. Ejercitar la virtud es rechazar todo mal que viene de fuera. Eso es vivir como las flores. Usted no tiene que centrarse en los errores de los demás, justificando así su insatisfacción con la vida y las circunstancias.

¡Saque la buena parte de abono que llega hasta usted! Sea una flor cuyo aroma es agradable a los que están a su rededor. Exhale ese buen perfume…No deje que su atención se centra en el abono.

Fuente: cristianecardoso.com

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