¡Ser de Dios!

serdeDios

“Ser de Dios es dar lo que se tiene, de tal modo que Dios pueda ser visto en todo lo que se hace.”
Feliz el individuo que puede proferir tal afirmación: ¡yo soy de Dios! Los hijos tienen características muy particulares de sus padres: color de pelo, ojos, estatura e incluso determinados movimientos corporales, a veces, las semejanzas son tan acentuadas que nadie podría poner en cuestión el grado de parentesco.

¡Cuando se es hijo de Dos, se tiene el sorprendente carácter del Creador, a través de actitudes de dependencia para Aquel que tiene lo mayor y lo mejor para darnos! El mayor milagro que el ser humano puede obtener en la vida es ser hijo de Dios, de tal modo que su Padre pueda ser visto en todo lo que hace.

¡Sería deslumbrante que todo ser humano entendiera el precioso gesto de dar lo que se tiene! Lo que damos a Dios expresa vivamente el amor que tenemos por Él y consecuentemente la vida tendrá otra luz.

¡Jamás necesitamos andar con la luz de los demás, porque tenemos luz propia; no necesitamos ser guiados por nadie, porque tenemos la brújula y el mapa dentro de nosotros y no vivimos en función de circunstancias para ser felices, porque dentro de nosotros existe la plena e incesante alegría! Todo es maravilloso y completo, porque tenemos en nuestra vida al Dios invencible.

Fuente: juliofreitas.com

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *