Usted no puede romper la alianza con Dios

alianza260617

“Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos del Señor y el Señor los entregó en mano de Madián por siete años”. Jueces 6:1

Dios nunca rompe la alianza con su pueblo, quien rompe a alianza son las personas, pues Él es fiel. La mayoría de las personas que se apartan de Dios y que están sufriendo hoy, piensan que Dios tiene la culpa o la iglesia, y no es así, pues quien rompe la alianza es la persona, pues Él no la quiebra porque cuando hizo una alianza con Adán y Eva quien rompió la alianza fueron ellos, al igual que David y con Saúl.

En este pasaje nos dice que había un matrimonio ente el pueblo de Israel y Dios y quien la rompió fue el pueblo. Cuando esto sucede los enemigos prevalecen: “Y la mano de Madián prevaleció contra Israel. Y los hijos de Israel, por causa de los madianitas, se hicieron cuevas en los montes, y cavernas, y lugares fortificados.

Cuando se rompe la alianza los enemigos prevalecen y la persona siempre va a perder, pues no tiene ninguna protección esta solo sin Dios, por eso la Biblia dice: “volveos a mí y yo me volveré a vosotros” pues a causa de esta ruptura y el quiebre de esta alianza la persona sufre.

Vemos que el pueblo de Israel hizo cuevas, porque tenían miedo e incluso miedo a perder lo poco que tenían. Era la situación del pueblo de Israel, pues ellos habían roto la alianza con Dios y los enemigos estaban prevaleciendo. “Pues sucedía que cuando Israel había sembrado, subían los madianitas y amalecitas y los hijos del oriente contra ellos; subían y los atacaban. Y acampando contra ellos destruían los frutos de la tierra, hasta llegar a Gaza; y no dejaban qué comer en Israel, ni ovejas, ni bueyes, ni asnos”. Jueces 6:3-4

Es decir, no dejaban nada, estaban en la miseria total y esto es lo que está sucediendo con muchas personas. Cuando Dios apareció para Gedeón lo hizo porque él estaba indignado contra la situación que estaba viviendo.

“Porque subían ellos y sus ganados, y venían con sus tiendas en grande multitud como langostas; ellos y sus camellos eran innumerables; así venían a la tierra para devastarla. De este modo empobrecía Israel en gran manera por causa de Madián; y los hijos de Israel clamaron al Señor. Y cuando los hijos de Israel clamaron al Señor, a causa de los madianitas” Jueces 6:5-7

Usted sabe, que la persona solo clama cuando ya no se aguanta más y fue este clamor que llegó a los oídos de Dios y el apareció para cambiar la situación.

“El Señor envió a los hijos de Israel un varón profeta, el cual les dijo: Así ha dicho el Señor Dios de Israel: Yo os hice salir de Egipto, y os saqué de la casa de servidumbre. Os libré de mano de los egipcios, y de mano de todos los que os afligieron, a los cuales eché de delante de vosotros, y os di su tierra; y os dije: Yo soy el Señor vuestro Dios; no temáis a los dioses de los amorreos, en cuya tierra habitáis; pero no habéis obedecido a mi voz”. Jueces 6: 8 -10

Es decir, ellos que eran casados con Dios dejaron de obedecer a Dios y cuando esto sucede se rompe la alianza.

“Y vino el ángel del Señor, y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la cual era de Joás abiezerita; y su hijo Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas. Y el ángel del Señor se le apareció, y le dijo: el Señor está contigo, varón esforzado y valiente. Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si el Señor está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó el Señor de Egipto? Y ahora el Señor nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas. Y mirándole el Señor, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo?”. Jueces 6: 11-12

Ellos vivían en las cavernas oyendo lo que Dios había hecho en el pasado y esta era la indignación de Gedeón, pues si Dios había hecho en el pasado era posible que lo hiciera ahora. La indignación de Gedeón era por no ver el cumplimiento de está palabra en su vida. Así que para aquellos que sirven a Dios esta palabra deben suceder en su vida.

Obispo Leandro

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *