¿En qué consiste la tradición del Halloween?

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La celebración llamada Halloween es el día más satánico en el calendario pagano. Durante la celebración de Halloween, los niños se visten de brujas, duendes, fantasmas y pequeños demonios. Todos estos disfraces de monstruos son representantes del reino de las tinieblas y satanás ha ganado la aprobación para la celebración de esta fiesta haciéndola una «tradición».

Para las personas que aún no conocen la verdad, es algo inofensivo, consideran divertido y curioso ver a los niños disfrazados. El problema es que, sin saberlo, le están abriendo las puertas al mal, y es por ello que muchos niños tienen enfermedades, son rebeldes, tristes o agresivos, entre muchas otras cosas.

«Hay camino que al hombre le parece derecho, pero es camino que lleva a la muerte» (Proverbios 16:25)

El Halloween es una tradición que no está basada en ninguna victoria bélica o ninguna fecha conmemorativa importante. ¡No! de hecho, durante el día de la celebración de Halloween se cometen más crímenes y actos tenebrosos que ningún otro día del calendario estadounidense.

En esta fechas hay muchos niños que tienen la costumbre de salir a pedir dulces y los niños tocan las puertas diciendo,  «trick or treat», que quiere decir, «Dulce o Truco»

Pero, ¿de dónde vino la celebración de Halloween?

Las primeras celebraciones de Halloween nunca fueron llevadas a cabo por la iglesia, sino por los sacerdotes de una orden céltica llamada Druida. La celebración de Halloween se hacía en honor a Samhain, el «señor de la muerte», y sus demonios, cuyo festival caía el 1 de noviembre. De hecho, la definición etimológica de la palabra Halloween, de acuerdo con el diccionario Webster, viene de las palabras inglesas «All Hallow Eve» o «noche de todos los santos».

En esta noche, del 31 de octubreamanecer 1 de noviembre – los sacerdotes druidas celebraban al «señor de la muerte»…Samhain. Por eso, preparaban enormes fogatas en donde quemaban animales y seres humanos como sacrificio y hacían conjuros, intentando ahuyentar a los malos espíritus.

Durante esta ceremonia diabólica la gente usaba disfraces hechos de cabezas y pieles de animales e incentivaban a los pobladores que ensuciaran sus casas y que las «decoraran» con huesos, calaveras y demás cosas desagradables, de forma que los muertos pasaran de largo asustados. De ahí viene la tradición de decorar con motivos siniestros las casas en la actual víspera de todos los santos y también los disfraces.

Sus máscaras con sangre coagulándose y sus grotescos disfraces servirían para verse ellos mismos como espíritus malignos, y así engañar a los espíritus que entrarían ese día al mundo de los vivos y evitar ser lastimados por ellos.

Pero esto no era todo, todo este preparativo solo era el comienzo del ritual pues acto seguido los sacerdotes druidas iban de casa en casa demandando todo tipo de comidas extrañas para su propio consumo y para ofrecerla después en el festival de la muerte. Si la gente se negaba a sus demandas hablaban una maldición demoníaca sobre el hogar, y la historia cuenta que alguien de esa familia moría en transcurso del año.