Yo quiero servir más a Dios

 

lavar-los-pies3

 

Ser esposa de pastor, obrera, líder de grupos, de tribus o tener alguna responsabilidad en la iglesia es el deseo de muchas personas y muchos se esfuerzan para alcanzar ese objetivo. Servir a Dios en alguna de esas posiciones es muy gratificante, ¿Pero qué significa siervo? Significa según el diccionario online: “Aquel  que no dispone de su persona, ni de sus bienes.” Ahora, vamos a colocar ese significado en el día a día. Todos queremos servir a Dios, hacer más para Él y hasta hacemos oraciones como: “Señor úsame, gasta mi vida como quieras.” ¿Pero, será que esas oraciones expresan exactamente el deseo de su corazón? Vamos a hacer una prueba. Responda sinceramente para usted misma:

1-¿Cuántas veces ya se negó a quedarse en la escuelita o se esquiva de ella, pues cree que mejor es estar en el salón porque a usted no le gusta quedarse con los niños?

2-¿Cuántas veces usted dejó de ir a visitar a alguien con una obrera u otra persona simplemente porque no fue el pastor que se lo pidió?

3-¿Cuántas veces sintió el deseo de limpiar la iglesia cuando no estaba el pastor ni la esposa y usted no lo hizo, justamente porque nadie la estaba viendo?

4-¿Cuántas veces usted fue super atenta, humilde, servicial con el pastor, esposa o sister, hizo todo para dar su mejor, pero cuando es otra persona “inferior” usted no hace su  mejor?

5-¿Cuántas veces usted se entristeció porque su amiga fue levantada a obrera, fue colocada como líder de algo o está haciendo algo más que usted?

6-¿Cuántas veces usted tuvo que hacer algo justamente con aquella persona que usted no le habla? ¿Con qué cara y ánimo fue?

7-¿Cómo es usted cómo empleada en su trabajo? ¿Cómo estudiante? ¿Cómo hija o esposa?

Si percibe que en todas las preguntas que está su yo o su voluntad, ¿Dónde queda la voluntad de Dios? En todas estas situaciones Dios estaba esperando que usted actuará y sirviera, más, y si no lo hizo perdió la oportunidad.

Servir a Jesús va mucho más de aquello que idealizamos. La mayoría de la veces la voluntad de Dios es contraria a nuestra voluntad. El verdadero siervo sabe muy bien que tiene que negar su carne si sinceramente quiere agradar a Dios. Ser obrera, esposa de pastor, tener un posición es muy bueno, pero si este deseo de alcanzar ese objetivo le ha cegado a la voluntad verdadera de Dios, entonces usted no está sirviendo a Dios y sí a usted misma. Querer alcanzar un puesto para sentirse bien consigo misma está mal. Dios quiere contar con nosotros donde Él encuentre mejor. Yo aprendí esto, antes a mi no me gustaba quedarme en la escuelita, después que me case pase por varias iglesias donde tuve y tengo que quedar en la escuelita, Dios me fue mostrando que allí yo estaba sirviéndole también. Entonces, comencé a quedarme de todo corazón haciendo lo mejor; preparaba las clases, buscaba ideas, juegos, dinámicas para enseñar la Palabra de Dios a los pequeñitos. Hoy todavía me quedo en la escuelita cuando es necesario, pero lo hago todo corazón con amor a los niños. Entendí que es la voluntad de Dios y decidí obedecerla.

Hoy a los 19 años sirviendo a Jesús, aprendí que la voluntad de Dios es siempre buena y agradable, es perfecta para nosotros Él sabe el momento exacto en que lo necesitamos y por eso nos pide específicamente lo que Él quiere. No deje de hacer la voluntad de Dios para hacer la suya. Recuerde aunque este viendo nada de lo que está haciendo. Si usted hace lo que Dios está pidiendo, Él estará con los ojos sobre usted y la honrará. No haga cosas para aquellos que tiene cosas para ofrecerle ¡Eso no es servir a Dios! Sirva a todos, sea quien sea, como si estuviera sirviendo al propio Señor Jesús. Él dio el  primer  ejemplo cuando lavo los pies de los discípulos sirviéndolos. Sirva de corazón y vea que es mejor dar que recibir.

 

Colaboró: Juliana Furucho